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Reportaje |

Balonazos contra la Segunda Guerra Mundial

De todos los deportes paralímpicos, hay uno que no es ninguna adaptación. Lo puede practicar todo el mundo, pero para ello hay que “volverse ciego”. Ponerse las gafas opacas y dejarse guiar por el oído. Es el goalball, un deporte inventado en 1946 como rehabilitación para los veteranos de la II Guerra Mundial.

Abro los ojos y no veo nada. Estoy a oscuras. A mi alrededor sé que hay gente, pero están en silencio. A lo lejos oigo tres pasos y noto el sonido de unos cascabeles cada vez más fuerte. Se aproximan de frente. Estoy de cuclillas con las palmas de las manos apoyadas en el suelo. Están cerca, me estiro como si fuera una tabla. A ras del suelo. Algo me golpea en el estómago. Con mucha fuerza. Me ha cortado la respiración. Lo cojo. Es redondo y grande, con unos pequeños agujeritos. Me pongo de pie y me echo hacia atrás. Algo me golpea fuertemente en la espalda. Ya sé dónde estoy. Doy tres pasos hacia delante, me apoyo con un giro para coger fuerza y lanzo ese balón en dirección contraria. Oigo de nuevo los cascabeles, un golpe y unos botes. Alguien grita GOAL. 1-0. El partido ha comenzado.

Año 1946. Una fecha que quedará grabada para siempre en los libros de historia. Año uno tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Muchos no vivieron para contarlo. Otros sí vivieron, pero no lo vieron: se habían quedado ciegos. Dos personas se juntaron por aquel entonces, un alemán y un austríaco que inventaron un nuevo deporte. Un deporte tan desconocido que ni en las propias federaciones internacionales logran ponerse de acuerdo sobre su origen. Sólo conocemos dos nombres, Seep Reindl y Hans Lorenzen. Según la IBSA (International Blind Sports Federation) el primero era alemán y el segundo austríaco. Aunque John Potts (secretario de la IBSA) reconoce que "la información histórica sobre el goalball es desconocida. En mi país, Estados Unidos, no sabemos nada del mismo hasta los Juegos Paralímpicos de 1976, cuando aprendimos el deporte, creamos el equipo americano y empezamos a competir. Además, la IBSA no tiene registros del goalball hasta 1981, que es cuando entró a formar parte de la asociación al convertirse en organización". La Federación Española de Goalball presenta a Reindl como austríaco y a Lorenzen como alemán. El Comité Paralímpico Austríaco lo confirma. Misterio resuelto.

Siguiendo la lógica del 'football' (balón-pie) y 'handball' (balón-mano), Seep Reindl (austríaco) y Hans Lorenzen (alemán) crearon el 'rollball', un primer deporte que derivó en el 'torball'. Hasta que intervinieron los ingleses y tradujeron la palabra: 'Tor = Goal'. De este modo nació el 'goalball' (balón a gol). Este nuevo deporte formaba parte de un programa de rehabilitación para veteranos minusválidos ciegos e invidentes visuales. Era un deporte exclusivamente para ellos. "Además de los beneficios que tiene como deporte para el organismo, el goalball contribuye a desarrollar el trabajo en equipo (más difícil de alcanzar con personas invidentes) y particularmente les desarrolla el sentido del oído fundamental para su vida". Así lo explica Diego Monreal Vidal, profesor de Educación Física en la ONCE (Madrid) y entrenador de Chamartín, campeón de liga por décima vez.

Pero ¿en qué consiste realmente este deporte? ¿Cuáles son las normas? Paco Monreal Vidal, seleccionador del equipo español de goalball, se hizo cargo de los equipos masculino y femenino allá por el año 1998, con vistas a los Juegos Paralímpicos de Sidney. Compitió en Sidney, Atenas y Pekín. Antes, el primer gran éxito de la selección había llegado en Atlanta 1996, cuando los chicos ganaron el bronce. Cuatro años después, con Paco en el banquillo, la selección española femenina volvió de Sidney con la medalla de plata al cuello. El goalball es un deporte en el que se enfrentan dos equipos de tres jugadores en un campo de 9x18m. Las porterías ocupan los 9m del ancho del campo y tienen una altura de 1.35m. El juego consiste en lanzar con la mano un balón de 1,250kg desde tu campo e intentar marcar gol en la portería del equipo contrario. "La complicación está en que los jugadores, independientemente de su deficiencia visual, juegan todos con gafas opacas para asegurarse de que no ven absolutamente nada. En este juego hay que guiarse por el oído y para ello el balón tiene cascabeles en su interior. Las líneas del campo están marcadas en relieve para facilitar la ubicación de los jugadores", explica Paco.

Un deporte que se dio a conocer gracias a demostraciones. Así llegó a España de la mano de Diego Monreal Sánchez, padre de Diego y Paco. En 1976, el que era profesor en la ONCE y vicepresidente de la Federación Española de Deportes para Minusválidos estaba con sus alumnos en Poznan (Polonia) participando en unos campeonatos de atletismo. En las pistas de al lado observó un nuevo deporte. Goalball lo llamaban. El profesor lo trajo a España y lo enseñó a sus alumnos. En 1991 Alicante acogió por primera vez un campeonato de España de goalball. En Atlanta '96 la selección española acudió a sus primeros Juegos Paralímpicos de los que volvió con la medalla de bronce.

Estamos en 1976. Por primera vez en la historia de los Juegos Paralímpicos, Toronto acoge a ocho equipos que buscan llevarse la primera medalla de goalball de la historia. Son: Suecia, Austria, Israel, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unido y la República Federal de Alemania. Como un tributo a Hans Lorenzen y Seep Reindl, Alemania y Austria disputan la final. Gana la tierra de Reindl 4-2 a la de Lorenzen. Gana Austria. Dos años más tarde, Austria acoge el Mundial de goalball. A la final llegan campeón y subcampeón olímpico. Esta vez el oro es para los alemanes. Lorenzen también consegue su medalla. Ganó Austria, ganó Alemania, pero ganó el goalball. Ganaron aquellos veteranos de guerra que, después de vivir lo que habían vivido, aún tuvieron la fuerza de levantarse y ponerse a jugar. Ganaron austríacos y alemanes que, en medio de tanto sufrimiento, fueron capaces de crear algo bueno. Ganaron los millones de ciegos y deficientes visuales que son capaces de ponerse las gafas, ver todo negro, y aún así escuchar, sentir, vibrar y disfrutar con un deporte creado por y para ellos.

© - LaLiga4Sports - Año 2016

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