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Reportaje |

Del césped al desierto

Roberto Solozábal, ex jugador del Atlético de Madrid, acaba de completar por segunda vez la Titan Desert.

Podemos utilizar infinidad de tópicos para ilustrar la transformación de Roberto Solozábal. Todos ellos resultarían exagerados. El ex-jugador del Atlético de Madrid fue futbolista profesional durante 11 temporadas, vistió la camiseta de la selección española en 12 ocasiones y, por encima de todo, portó el brazalete de capitán del equipo de sus amores el año en que ganó el doblete (1996). Antes y después de su carrera profesional fue y es un amante del deporte. Y como tal se autodefine. Por eso no sorprende verlo atravesando el desierto en bicicleta o compitiendo en exigentes carreras de montaña.

Hace unos días completó por segundo año consecutivo la Titan Desert, carrera en bicicleta de montaña que se desarrolla durante seis días por el Sáhara marroquí. ¿Es tan dura cómo dicen? Solozábal responde: "Como era mi segundo año tenía experiencia, y por eso me ha parecido un calco al año pasado. Al ritmo que corro yo (risas) es muy duro. Eso sí, el calor este año no ha sido extremo. A mí no me ha resultado más dura que la edición anterior, aunque hay gente a la que sí se le hizo más complicada".

Pero todo tiene un principio. En el caso de Solozábal, los deportes extremos fueron el epílogo a su etapa como futbolista profesional. "Vengo de hacer cosas de este tipo; incluso algún Ironman. El año pasado me animó un amigo para hacer la Titan Desert a través de una fundación. Lo tenía en la lista de cosas que quería hacer alguna vez en la vida. No estaba acostumbrado a hacer deporte en esas condiciones y me parecía muy llamativa. El entorno es muy duro, pero a la vez la belleza del paisaje es brutal".

Solozábal entró a formar parte de la cantera del Atlético de Madrid con 14 años. Durante su infancia, practicó gran variedad de deportes: piragüismo, barranquismo o escalada. Después de su retirada retomó su pasión. "Me encantan el resto de deportes, y justo después de retirarme quise volver a practicarlos. Yo lo veo algo supernormal. No es nada extraño hacerlo. Me apasionan el deporte y la naturaleza, y es genial poder combinarlos". 

Preguntado sobre qué le ha producido mayor satisfacción, si ganar el doblete o terminar, por ejemplo, la Titan Desert, Solozábal esquiva el titular. "Es imposible compararlo. El doblete a nivel profesional fue la bomba. No tiene nada que ver con la satisfacción, ambas muy grandes, de lo que hago ahora. Yo ahora disfruto, pero tengo cero estrés. Cuando eres profesional tienes un componente de estrés que hay que saber llevar. Ahora disfruto porque todo es placer".

El mismo placer que da ver a su equipo, el Atlético de Madrid, después de clasificarse por segunda vez en tres años para disputar la final de la Liga de Campeones. Como buen atlético disfruta con el equipo de Simeone, y lanza un aviso a los que olvidan el sacrificio necesario para saborear el triunfo. "El éxito y el fracaso en el deporte profesional están separados por una línea muy delgada". Antes de terminar, Solózabal repite una frase que desde hace muchos años tiene grabada en su mente: "Para ganar hay que sufrir". Sobre el césped y en el desierto. En la vida, en definitiva.

© - LaLiga4Sports - Año 2016

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